Comprar una moto o un coche en subasta es más sencillo de lo que parece si conoces los trámites: adjudicación, recogida, cambio de titularidad en la DGT, ITV y seguro. En el episodio 26 del podcast de Mister Subastas te cuento cómo lo hago yo, y aprovechamos para hablar de tres temas clave para cualquier inversor en subastas inmobiliarias: qué hacer cuando el ocupante quiere negociar para cancelar un lanzamiento, por qué hay que huir de los NPL a precio de mercado y por qué nunca debes pujar por un inmueble que no has visitado.

Escucha el episodio completo:

En resumen

  • Comprar vehículos en subasta o en liquidaciones concursales es viable, sobre todo motos; los coches tienen más riesgo mecánico.
  • Para ponerlo a tu nombre necesitas el título de adquisición, el modelo 620 y la tasa de la DGT; después, ITV y seguro.
  • Cuando ganes una subasta judicial, contrata a un procurador de la zona: es una inversión, no un gasto.
  • No canceles un lanzamiento a cambio de promesas: si el ocupante quiere comprar, que lo demuestre con arras.
  • Un NPL comprado casi por su principal no deja margen. Y nunca pujes por un inmueble sin investigarlo y visitarlo.

Antes de nada: contrata a un procurador cuando ganes una subasta judicial

Cuando te adjudiques un inmueble en una subasta judicial, lo más recomendable es contratar a un procurador del partido judicial donde se tramita el procedimiento. Así te llegarán al momento todas las comunicaciones del juzgado y podrás presentar escritos de forma fehaciente. En mi experiencia, el coste suele estar entre 150 y 300 €. No es un gasto: es una inversión que acelera todo el proceso posterior.

1. Cómo comprar una moto o un coche en subasta

Siempre he dicho que los vehículos en subasta no son mi producto favorito: un deudor con problemas económicos difícilmente habrá hecho el mantenimiento correcto. Aun así, como afición, compro motos de vez en cuando, sobre todo en liquidaciones concursales, a través de administradores concursales, y también se pueden encontrar en subastas judiciales y de Hacienda.

¿Motos o coches? Las motos tienen una mecánica más sencilla y la puesta a punto es más barata. Los coches pueden salir bien, pero el riesgo de averías caras es mayor, salvo que tengas un taller o acceso a uno a precio de coste.

Paso 1: el título de adquisición

  • Subasta judicial o de Hacienda: pagas el remate y obtienes el decreto de adjudicación (y, si las hay, el mandamiento de cancelación de cargas).
  • Liquidación concursal: firmas un contrato de compraventa con el administrador concursal, que acredita sus facultades con la resolución judicial de su nombramiento.

Si el vehículo tiene cargas inscritas, tendrás que cancelarlas en el Registro de Bienes Muebles.

Paso 2: recogida y transporte

Tendrás que sacar el vehículo del depósito o acordar su recogida. Para motos funcionan muy bien las plataformas en las que los transportistas pujan por tu envío. Como referencia, un trayecto Sevilla–Madrid puede rondar los 110-115 €; desde provincias peor comunicadas, algo más.

Paso 3: puesta a punto

Una revisión básica de una moto suele costar entre 100 y 200 €. Si el vehículo es reciente y aún tiene garantía, llévalo a un servicio oficial de la marca. Si no tiene llaves, habrá que cambiar el bombín: en una moto es asumible; en un coche, bastante más caro.

Paso 4: cambio de titularidad en la DGT

Para poner el vehículo a tu nombre te pedirán:

  • El título de adquisición (decreto de adjudicación o contrato de compraventa con la documentación del administrador concursal).
  • El justificante del impuesto, normalmente el modelo 620 (ITP), que se calcula según las tablas de valoración de vehículos de Hacienda.
  • La tasa de transferencia de la DGT (tasa 1.5, de unos 55 €).

Mi recomendación es hacer el trámite de forma presencial, porque te entregan la documentación en el momento: el permiso de circulación y, si el vehículo es reciente, la tarjeta ITV electrónica (eITV).

Paso 5: ITV y seguro

Si la ITV está caducada, tendrás que pasarla antes de circular. Y, por supuesto, contratar el seguro.

¿Merece la pena? Las motos que he comprado han salido muy bien, con muy pocos kilómetros e incluso con garantía, y con un coste total de unos cientos de euros incluida la puesta a punto. No es un negocio para ganar mucho dinero con motos pequeñas, pero sí una forma interesante de comprar por debajo de mercado.

2. ¿Cancelar un lanzamiento porque el ocupante quiere negociar?

Tras adjudicarte la vivienda, recibir el decreto de adjudicación y los mandamientos e inscribirla en el Registro, llega el momento de la posesión. En la subasta judicial, el adjudicatario puede pedir el lanzamiento en el plazo de un año desde la adjudicación, y muchos juzgados fijan la fecha de oficio. En mi experiencia, desde el decreto de adjudicación hasta tener fecha de lanzamiento suelen pasar entre 3 y 5 meses. En las subastas de Hacienda o de la Seguridad Social, en cambio, no hay ese cauce dentro del propio procedimiento: tendrás que negociar o iniciar un procedimiento aparte.

En la gran mayoría de los casos se llega a un acuerdo y el ocupante se marcha. Pero cuando se enroca (un inquilino sin contrato, un ocupante, el propio deudor), el patrón se repite: dice que quiere comprar la vivienda, pero «cuando esté limpia de cargas». Y cuando llega la fecha de lanzamiento, con la comisión judicial y la policía, entra el miedo y pide que suspendas el lanzamiento para «tener tiempo para el banco».

Mi consejo:

  • Sé firme. Si de verdad quiere comprar, que lo demuestre: una señal y un contrato de arras con un porcentaje relevante (yo pido el 25-30 %).
  • Sé realista. Si en todo este tiempo no ha resuelto su situación, y además ha sido deudor, es muy difícil que un banco le conceda una hipoteca.
  • Delega. Si tienes abogado o gestor, que sea él quien hable con el ocupante. Y si dejas algo por escrito, que sea sensato y prudente.

Personalmente, soy el primero en alegrarme si puedo vender la vivienda al propio ocupante a un precio razonable. Pero un lanzamiento no se suspende a cambio de promesas.

3. NPL a precio de mercado: dónde está tu margen

Cada vez veo más comerciales de servicers de fondos que venden NPL sin conocer el producto: no saben qué es una certificación de saldo ni analizan si la hipoteca es primera carga o si es vivienda habitual. Y ofrecen deudas de 200.000 € de principal por 190.000, 195.000 o incluso 200.000 €, con argumentos como «es una gran casa» o «los deudores ya no viven ahí».

Un NPL es un instrumento financiero: tu beneficio está en la diferencia entre lo que pagas y lo que puedes recuperar. Si compras por 100 un crédito de 200 más intereses y costas, puedes defender la subasta pujando hasta el importe del crédito sin poner más dinero. Si lo compras por 195, no tienes margen; y si la subasta queda desierta, tendrás que adjudicártelo tú con los porcentajes que marca la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Revisa también en la nota simple cuántas veces se ha cedido el crédito: hay NPL que han pasado por varias manos antes de llegar a ti. El NPL es el producto más complejo del sector. Se puede ganar dinero con él, pero ve de la mano de alguien que lo conozca.

Cuidado con las «viviendas sin posesión» de los portales

Últimamente aparecen en los portales inmobiliarios muchas viviendas «sin posesión», «solo para inversores» y «sin visitas». Muchas proceden de ejecuciones hipotecarias en las que no se ha podido recuperar la posesión, por ejemplo porque el deudor está protegido por la suspensión de lanzamientos para personas vulnerables o tiene un alquiler social. Si un comercial te promete la posesión en dos meses, desconfía: investiga y visita siempre el activo.

4. A mayor problema, mayor beneficio

Una pregunta que recibo a menudo: «Ha salido a subasta la casa de mi vecino, conozco a su familia y me da apuro hablar con él. ¿A qué teléfono llamo para que el juzgado me la enseñe?». El juzgado no enseña viviendas. Si quieres un descuento del 30-40 % sobre el mercado, tendrás que hacer algo diferente a lo que se hace en un portal inmobiliario: investigar, preguntar y, sí, llamar al timbre.

Lo mismo ocurre con la «lástima» por los deudores. La mayoría pidió voluntariamente un préstamo con la garantía de su vivienda, y lo responsable cuando no se puede pagar es vender antes de llegar a la subasta. Además, sin inversores dispuestos a comprar en este mercado secundario, los bancos acumularían inmuebles y concederían menos hipotecas. Dicho esto, hay casos de verdadera desgracia, y por eso es tan importante visitar: cuando encuentro una situación así, no pujo.

5. Nunca pujes por un inmueble que no has visitado

He visto a personas meter 100.000, 250.000 o incluso medio millón de euros en una subasta sin haber visto el inmueble. Es como enviar un maletín con dinero a un concesionario sin haber visto el coche. Investiga y visita siempre, o envía a alguien de confianza. Para hacerlo bien, puedes usar nuestro checklist de visita a viviendas en subasta.

Si estás empezando, dos recomendaciones:

  • Ten cuidado con las ejecuciones hipotecarias sobre la vivienda de una persona física en las que la hipoteca coincide con la fecha de compra: probablemente sea su vivienda habitual, con las protecciones que eso implica.
  • Empieza por subastas de la Agencia Tributaria, por embargos o ejecuciones de títulos no judiciales, o por ejecuciones hipotecarias en las que el deudor es una sociedad o el edicto indica claramente que no es vivienda habitual.

Preguntas frecuentes

¿Qué documentos necesito para cambiar de nombre un vehículo comprado en subasta?

El título de adquisición (decreto de adjudicación o contrato de compraventa con el administrador concursal), el justificante del impuesto (normalmente el modelo 620) y el pago de la tasa de transferencia de la DGT. Si había cargas, también el mandamiento de cancelación.

¿Cuánto tarda el lanzamiento después de ganar una subasta judicial?

Depende del juzgado. En mi experiencia, desde el decreto de adjudicación suelen pasar entre 3 y 5 meses hasta tener fecha de lanzamiento. El adjudicatario dispone de un año desde la adjudicación para solicitarlo en el propio procedimiento.

¿Debo aceptar suspender el lanzamiento si el ocupante dice que quiere comprar?

Solo si lo acredita con hechos: una señal y un contrato de arras. Las promesas sin respaldo suelen servir solo para ganar tiempo.

¿Es buena idea comprar un NPL a casi el mismo precio que su principal?

No. En un NPL el beneficio está en el descuento sobre el crédito; sin descuento no hay margen y asumes todo el riesgo.

¿Quieres pujar con garantías?

En Mister Subastas analizamos la subasta que te interesa (cargas, posesión, deudas y estrategia de puja) y te acompañamos en todo el proceso.

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La información de este artículo tiene carácter general e informativo y no constituye asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión para un caso concreto.

** Entrada creada con IA a partir del episodio 26 del podcast de Mister Subastas, resumiendo lo más importante.